
Estos días Valladolid está de fiesta y ayer por la tarde/noche llevamos a los niños a la feria. Se lo pasaron genial viendo tanta gente, luces, colores, sonidos, etc. y por supuesto, montándose en las atracciones. Luego, comenzaron los fuegos artificiales y los vimos en primera fila. Los niños estaban maravillados con las explosiones de colores. Y a todo esto, los sufridos padres, muertos de cansancio. Al menos yo terminé rendida.
Por la manaña al cole para a la vuelta arreglar la casa rápidamente antes de tener que volver a recoger a la nena. Está en periodo de adaptación y solo va un par de horas, de momento. Después, visita a comer en casa de los abuelos, con lo que eso conlleva. Y es que teniendo los pequeños 36 y 18 meses, si no se está detrás de ellos continuamente, no dejan títere con cabeza. Tras la siesta, dimos una vuelta por la casa del pueblo y por último la feria.
Vamos, que ayer fue un día completito donde los haya, y eso, ha dado sus resultados ya que he perdido 600 grs de un tirón. Esta mañana me he llevado la grata sorpresa de ver como mi querida, y a veces odiada báscula, marcaba 86,400 . Al menos, el agotamiento de ayer ha valido la pena, tanto para los niños como para mi cuerpo.

1 comentario:
Hola:
Enhorabuena amiga... ¡sigues yendo bien!... con el valor añadido de que lo estás haciendo "a pulmón" a base de tu propio esfuerzo, y esto tiene un gran mérito. Sigue adelante, que aquí estaremos todos para apoyar tu empeño.
Un saludo.
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