Uff.... hacía siglos que no entraba en este rinconcito que tan olvidado tengo. Me ha hecho ilusión reencontrarme virtualmente con los blogs que descubrí hace un año cuando me embarqué en el regreso a mi cuerpo. Leer los progresos de quienes estaban y están en la misma lucha que yo, pero que han sido constantes y no han abandonado (como yo!!).
El caso es que hoy recibí en mi correo este chistecito, y él me hizo venir aquí. Dice así:
Una esposa descontenta con su coche le dice asu marido: "Cariño, el día de S. Valentínsorpréndeme y regálame algo que acelere de 0a 100 en 4 segundos, a ser posible de colorazul"
El día de S. Valentín, como todos los años, el marido satisface los deseos de su querida esposa.
He pasado todo el invierno sin preocuparme del tema, pasando de la dieta y de los ejercicios, con los que tanto disfruté hace un año. Para mi satisfacción, solo he cogido 2 kilos, pero sé que si no retomo mi compromiso, volveré a engordar lo que tanto esfuerzo me costó bajar. Pero, la pereza del comienzo y la falta de tiempo me están pudiendo. Cuando me vienen los remordimientos me digo: Venga! Este lunes empiezo en serio! Este nuevo mes me pongo ya con la dieta y la bici!! Al final, ni una cosa ni la otra. Ayyyyyyy... ¡cómo cuesta comenzar! Pasar un hambre atroz las primeras semanas hasta que el cuerpo se acostumbre de nuevo a la dieta... y las agujetas en el cuerpo de los primeros ejercicios..... Sé que es todo mental, pero me cuesta.
El otro día llegué a casa justo cuando terminaba el programa de 21 días conviviendo con... Esta vez trataba sobre el cuidado del cuerpo, o al menos eso deduje yo. Ver los resultados de la reportera en tan solo tres semanas me hizo recordarme de mis logros pasados. Es genial el subidón que te da ver como día a día tu estado físico mejora, y la silueta retomando su forma original.

